
¿Cuán afortunada puede ser una persona? Cuando el filósofo romano Séneca se preguntó acerca de esto en el siglo 1 DC, llegó a la conclusión de que la suerte era algo “que ocurría cuando la preparación se encontraba con la oportunidad”. Un par de miles de años más adelante, la búsqueda está aún abierta para encontrar maneras de generar tu propia suerte, o al menos, maximizar las ganancias cuando la buena fortuna hace una aparición sorpresa.
Greg Raymer, que ganó en 2004 la competencia "World Series of Poker" ha conseguido cerca de millones en ganancias en una carrera de apuestas relativamente corta. No lo encontrarás en una mesa de juego sin tener frente a él un fósil de tres millones de años, para la buena suerte.
“A largo plazo, la habilidad lo es todo,” dice Raymer. “Pero en cualquier evento –incluso en un torneo de dos semanas–, toma mucha suerte ganar.”
Anthony Curtis, editor de Las Vegas Advisor y uno de los expertos en apuestas de la ciudad, está de acuerdo. “El poker combina habilidad y suerte, quizás mejor que ningún otro juego, lo que ayuda a explicar su popularidad, " dice.
“En un campo de 6.500 (en la Serie Mundial), donde menos del 10 por ciento de los participantes están al más alto nivel de habilidad, se pensaría que muchos desconocidos avanzarían hacia adelante.” Pero es más probable ver a los profesionales muy representados cuando se reduce el número a los últimos cientos aproximadamente. En el poker, la suerte puede dominar a corto plazo, pero, en general, la habilidad es el factor dominante.”
El truco, parece, es tener las habilidades para aprovechar la suerte que viene hacia ti. ¿Pero puede una persona mejorar sus posibilidades de conseguir esa suerte? El profesor Richard Wiseman, un psicólogo en la Universidad de Hertfordshire, está convencido de que realmente hay maneras de construir tu propia suerte. De hecho, después de estudiar el tema por una década, estaba tan convencido que escribió un libro llamado El Factor Suerte.
La investigación del profesor Wiseman abarcó el estudio de cientos de personas, que respondieron a avisos publicados en periódicos nacionales, mediante los cuales se solicitaban los testimonios de las personas que se sentían afortunadas o desafortunadas. El profesion Wiseman los entrevistó, monitoreó sus vidas y se valió de ellos para sus experimentos.
“Los resultados revelaron que aunque estas personas no tuvieran la certeza respecto a las causas de su suerte, sus pensamientos y comportamiento eran responsables en gran parte por su mala y buena suerte,” dijo. “Tomemos por ejemplo el caso de la suerte por casualidad. La gente afortunada encuentra estas oportunidades consistentemente, mientras que la gente desafortunada no. Hice un experimento simple para descubrir si esto era debido a diferencias en su habilidad para ver estas oportunidades.
“Le di tanto a la gente afortunada como a la desafortunada un periódico, y les dije que lo vieran y me dijeran cuántas fotos había dentro. En secreto había puesto un gran mensaje en la mitad del periódico diciendo: "Dígale al experimentador que ha visto esto y gane £250". Este mensaje tomaba la mitad de la página y estaba escrito en letras que eran de más de dos pulgadas de alto. “Estaba allí para que todos lo vieran, pero la gente desafortunada tenía tendencia a no verlo, mientras que los afortunados lo veían. La gente desafortunada está generalmente más tensa que la gente afortunada, y esta ansiedad afecta su habilidad para notar lo inesperado.” El trabajo del profesor Wiseman eventualmente reveló que la gente afortunada se genera a sí misma buena fortuna a través de cuatro principios:
Habiendo desarrollado esta teoría, Wiseman junto entonces un grupo de voluntarios para poner los principios en práctica durante el curso de un mes. “Los resultados fueron dramáticos,” dice. “Un ochenta por ciento de la gente es ahora más feliz, está más satisfecha con sus vidas, y quizás lo más importante, tiene más suerte. La gente afortunada se ha convertido en gente aún más afortunada, y los desafortunados en afortunados.”
Jeff Staniforth, un científico metafísico, apoya la teoría de Wiseman de que la gente que espera que la buena suerte aparezca en su camino está siempre abierta a nuevas posibilidades. Dice que la gente debería adoptar “afirmaciones de poder” para “maximizar el potencial mental de atraer buena suerte a su vida.”
Declara: “Consideramos a la gente afortunada cuando, sin usar un esfuerzo aparente, ellos automáticamente se encuentran con situaciones favorables que llamamos de suerte. La suerte no es necesariamente resultado de karma o coincidencia.
Creo que las personas afortunadas de hecho generan inconscientemente lo que se llama suerte. “Piensan y se comportan en maneras que generan buena suerte en sus vidas. Una gran parte de esto es a través de una actitud o predisposición, ¿y qué mejor manera de instaurar una actitud positiva o predisposición que a través de afirmaciones?”
Estas afirmaciones incluyen decirte a ti mismo:
De acuerdo a Staniforth, un hombre estadounidense que comenzó a repetir estas afirmaciones ganó la lotería estatal en días. “Algunos lo llamarían coincidencia. Otros lo llamarían providencia.
Pero como sea que lo llames, es de seguro digno de más investigación,” dice. “Hay técnicas de afirmación que te dan la fuerza para alcanzar tus deseos y sueños en maneras que aparentan ser pura suerte. Puedes de hecho atraer buena suerte en cada área de tu vida, y hacer que parezca fácil hacerlo.”
Steve Kaufmann, un ex diplomático canadiense que es ahora un exitoso empresario, cree que “el mayor factor en cualquier éxito que he tenido ha venido mayormente de ser afortunado.” Él ha hecho una lista de siete hábitos que la gente debería practicar para generarse suerte a sí mismos:
Muchos apostadores se apresuran a culpar a la muy difamada Señora Suerte por sus desgracias, cuando en realidad deberían estar culpándose a sí mismos. El hecho es que nadie puede apoyarse en la suerte ciega todo el tiempo. Como dice el columnista de poker Mark Pilarski: “Cuanto más inteligentemente juegues, más afortunado serás." Por supuesto, la suerte es un gran componente en juegos de puro azar y no hay falta de amuletos, hechizos, números de la suerte 'personalizados' y joyería que podría (o no) ayudar a que los dioses te sonrían.
Alguna gente incluso se apoya en números que encontraron al azar dentro de galletas de la fortuna. Una semana en 2005, 110 personas ganaron entre 0.000 y 0.000 cada uno en la lotería Powerball, que se juega en 29 estados de EEUU, cuando todos eligieron cinco números que encontraron en una tanda de galletas de la fortunas producidas en masa por una fábrica en Long Island, Nueva York.
Para aquellos que buscan activamente la buena fortuna, hay incluso una compañía estadounidense que hará tu propio “tablero de la suerte” astrológico basándose en “datos de casi cinco millones de información de victorias,” así como también la lectura de la alineación de los planetas. (Aunque la advertencia en letra pequeña en la parte de abajo agrega: “Estos tableros fueron desarrollados solamente para propósitos de entretenimiento.”)
El presentador de TV Noel Edmonds acredita a la filosofía de la Nueva Era su dramático cambio de suerte. Básicamente es sobre pedirle al universo todo lo que deseas... y recibirlo. La técnica es llamada Servicio de Orden Cósmico y está expuesta en detalle en el libro éxito en ventas de Barbel Mohr, una ex periodista de Alemania, que dice que esta práctica cambió su fortuna.
Edmonds dijo que cuando ordenó una nueva serie de TV luego de seis años como un desplazado en el mundo del entretenimiento, el cosmos cumplió y resultó en el nacimiento de “Trato o No”, que ha disfrutado de un éxito descomunal. Edmonds entiende que la gente pensará que él se ha vuelto loco, pero dice que ha funcionado para él y para otros.
Sin embargo, cuando no se tiene este sistema de orden cósmico, el desafío para el apostador común es mejorar su fortuna aprovechando mejor las chances que la suerte ofrece.
Fred Renzey, un apostador exitoso de alto vuelo de EEUU, hace notar: “De hecho, hay bastante de suerte en las apuestas por períodos cortos y medios, en donde la suerte jugará un mayor papel en tu resultado más que cualquier otra cosa.
“Después de 10 o 20 sesiones de apuestas, la suerte comienza a afectar menos, pero aún puedes llegar al fondo bastante. Sólo luego de 200 o 300 sesiones de apuestas es que la suerte comenzará a cambiar un poco y te quedarás con resultados que son un resultado directo de tu habilidad."
Lo que nos lleva de vuelta a nuestro filósofo de la antigua Roma, Séneca. “La suerte”, dijo hace tantos años, “nunca hizo sabio a un hombre.”